Complicaciones en el embarazo: trombosis venosa

Ago 21, 2020

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Una problemática común que surge durante el embarazo es la trombosis venosa, una formación de coágulos sanguíneos en las venas, especialmente en las piernas. A pesar de que es una enfermedad que puede ser tratada, también puede traer complicaciones graves para la mujer y su gestación. 

Hemos hablado mucho de los cambios en el cuerpo de la mujer que se generan para prepararse para el parto. Ciertos cambios pueden traer complicaciones: una de estas son los coágulos que se forman en el interior del vaso sanguíneo, normalmente en las venas de las piernas.

La inflamación de las venas superficiales puede aparecer en cualquier trimestre del embarazo, incluso durante el postparto. Si las mujeres que padecen trombosis venosa son diagnosticadas tempranamente y son tratadas de manera apropiada, pueden tener un embarazo prácticamente normal.

¿Por qué se produce?

Se estima que una o dos embarazadas de cada mil padecen trombosis venosa. Esta enfermedad puede aparecer fuera del embarazo, sin embargo la gestación aumenta el riesgo de trombosis considerablemente, incluso luego del parto. De hecho, el periodo de puerperio es el momento de máximo riesgo.

Durante el embarazo, las hormonas placentarias inducen cambios en la sangre para prepararse para el parto, lo que la hace más propensa a formar coágulos. Esto se produce para no desangrarse durante el parto. Además, el aumento de tamaño del útero comprime las venas de la pelvis y enlentece la circulación venosa de las extremidades inferiores. 

Estos coágulos pueden desprenderse y alcanzar los pulmones, obstruyendo el flujo sanguíneo lo que puede provocar una embolia pulmonar. Esto podría ser grave para la salud de la mujer.

Hay ciertos factores de riesgo de trombosis durante el embarazo, que pueden contribuir a aumentar la posibilidad de formación de coágulo en las venas:

  • Inactividad física.
  • Aumento de peso.
  • Cesárea u otra cirugía.
  • Alteraciones congénitas relacionadas a la coagulación de la sangre.
  • Cambios hormonales.
  • Embarazo múltiple.
  • Diabetes.
  • Tabaquismo.
  • Edad materna superior a 35 años.

Síntomas durante el embarazo

Lo habitual es que a lo largo del embarazo se produzca hinchazón por el exceso de líquido en los tejidos, especialmente en las piernas, sin ninguna repercusión ni gravedad extraordinaria. Sin embargo, la inflamación excesiva, acompañado con enrojecimiento y/o dolor en la extremidad puede significar trombosis venosa. 

Algunos signos de la trombosis venosa pueden ser:

  • Hinchazón en la pierna afectada (usualmente es solo una).
  • Dolor en esa pierna: comienza en la pantorrilla y se siente como un calambre.
  • Manchas rojas en la pierna.
  • Sensación de calor.

Una complicación de la trombosis venosa profunda que puede ser muy riesgosa para la salud de la mujer y del bebé es la embolia pulmonar. Algunos síntomas de embolia son:

  • Dificultad para respirar.
  • Dolor en el pecho al respirar profundo o toser.
  • Mareo.
  • Taquicardia.
  • Tos con sangre.

Si manifiestas síntomas similares consulta con tu médico. La trombosis venosa profunda también puede presentarse sin provocar síntomas notorios.

¿Cómo prevenirla?

Hay algunas medidas y hábitos cotidianos que pueden ayudar a prevenir la trombosis venosa:

  • Realizar caminatas diarias.
  • Elevar las extremidades, especialmente si la mujer permanece sentada mucho tiempo.
  • Mantener un peso saludable.
  • Evitar el reposo prolongado y permanecer inmóvil por mucho tiempo.
  • No fumar.
  • Hacer ejercicio para disminuir el riesgo de que se formen coágulos sanguíneos.

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