Prevención del parto prematuro desde una mirada integral

Nov 25, 2025

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 Verónica Andrea Valencia Yáñez, Matrona Coordinadora, Fetal Care – Diagnóstico Prenatal

El embarazo es uno de los momentos más importantes y transformadores en la vida de una mujer. Es un proceso natural y fisiológico, pero también profundamente emocional y espiritual. Cuando el cuerpo y la mente están en equilibrio, el embarazo suele desarrollarse sin mayores complicaciones, sin embargo, es necesario tener en cuenta que la prevención es clave para evitar potenciales riesgos que puedan afectar el embarazo, y uno de los principales y con mayor impacto en la salud perinatal es el parto prematuro.

Por eso, cuidar nuestra salud antes y durante la gestación es clave para vivir este proceso de manera tranquila y segura. Estar activas, mantener una alimentación equilibrada, descansar lo suficiente y darnos espacios para reducir el estrés, son acciones que tienen un impacto directo en nuestro bienestar y en el desarrollo del bebé. Un cuerpo cuidado y una mente serena son el mejor entorno para que la vida crezca.

La prevención del parto prematuro comienza mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas. Contar con controles regulares y con un equipo de especialistas capacitado permite detectar de forma temprana aquellas situaciones que se alejan de la normalidad. Una de las principales medidas para detección temprana de posibles complicaciones es la medición del cuello uterino en la ecografía de las 20-24 semanas, una herramienta fundamental para identificar si existe riesgo de parto prematuro. Cuando se pesquisa un cuello más corto de lo esperado, el equipo médico puede indicar medidas específicas, como la administración de progesterona o, en algunos casos, la realización de un cerclaje cervical. Estas intervenciones, junto con el seguimiento adecuado, pueden marcar una diferencia significativa, ayudando a prolongar el embarazo y a favorecer el desarrollo del bebé en el lugar donde mejor puede estar: el útero materno.

Por otro lado, el acompañamiento durante el embarazo no debe limitarse a lo médico. La participación de un equipo multidisciplinario —matronas, nutricionistas, psicólogas y kinesiólogas— permite abordar la salud desde diferentes perspectivas. Cada profesional aporta una mirada complementaria que enriquece la experiencia y ofrece a la madre una contención integral. Pero tan importante como los cuidados profesionales es la red de apoyo. La familia, la pareja y las amistades cumplen un rol esencial, sobre todo cuando las circunstancias se vuelven difíciles. Afrontar un embarazo de riesgo o el nacimiento prematuro de un hijo puede ser emocionalmente desafiante. Saber que no están solas, que cuentan con una red que escucha, acompaña y sostiene, es un factor que influye positivamente tanto en la recuperación física como en el bienestar emocional de la madre y el bebé.

Cuidarse, escuchar el cuerpo, pedir ayuda cuando sea necesario y rodearse de personas que acompañen con respeto y empatía son acciones que marcan la diferencia. La prevención del parto prematuro comienza desde antes del embarazo, y no depende solo del ámbito médico, sino también del acompañamiento, del autocuidado y de la conexión única que se vive en cada embarazo.

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